Departamento de Glaucoma

El glaucoma es conocido como el “ladrón silencioso de la vista” ya que no presenta síntomas perceptibles hasta que la enfermedad está muy avanzada.

Su detección tardía puede ocasionar la pérdida total de la visión.

Se presenta cuando la presión dentro del ojo se eleva por encima de lo normal. Si bien hay muchas causas, lo más común es que ocurra por una obstrucción de drenaje del humor acuoso: el líquido que circula dentro del ojo y le confiere su tonicidad.


  • ¿QUÉ ES EL GLAUCOMA?
  • ¿QUÉ TIPOS DE GLAUCOMAS EXISTEN?
  • ¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?
  • DIAGNÓSTICO DEL GLAUCOMA
  • TRATAMIENTO DEL GLAUCOMA
  • STAFF MÉDICO

El glaucoma es una enfermedad del ojo que disminuye la visión de manera gradual. Por lo general no presenta síntomas y puede resultar en la pérdida de la visión de manera repentina o crónica si no es detectada a tiempo.

Las fibras nerviosas de la retina llevan la luz y las imágenes al cerebro por medio del nervio óptico. Usted tiene millones de fibras nerviosas que van desde su retina al nervio óptico, las cuales se juntan y forman dicho nervio óptico. Conforme aumenta la presión del fluido dentro de su ojo,  se dañan estas fibras nerviosas que son muy sensibles y empiezan a morir, resultando en pérdida de la visión.

Dentro del ojo se produce un líquido denominado humor acuoso, cuando éste se produce de forma exagerada o cuando éste no puede salir del ojo por su vía habitual es cuando la presión del ojo puede elevarse y producir daño de nervio óptico (llamado Papila). El daño del nervio óptico puede evidenciarse en la clínica por un aumento en su excavación papilar y aumento de la palidez papilar.

Aproximadamente, el 2 % de la población sufre la enfermedad, que en su forma primaria de ángulo abierto tiene mayor incidencia luego de los cincuenta años. La buena noticia es que con exámenes oftalmológicos periódicos, la detección temprana y el tratamiento puede preservarse la vista.

Los glaucomas se dividen básicamente en primarios, secundarios y congénitos. Por el tipo de seno camerular que presentan, también pueden dividirse en aquellos de ángulo abierto o de ángulo estrecho.

La clasificación del tipo de glaucoma y tipo de ángulo se basa primariamente en un examen denominado gonioscopia. Durante el mismo se utiliza un lente (gonioscopio) con el cual se puede examinar el ángulo o seno camerular para clasificar el tipo de glaucoma

Glaucoma primario de ángulo abierto

Es el tipo más frecuente de glaucoma. De carácter hereditario, aparece en la vida adulta, en general luego de los cincuenta años de edad. Su evolución es de tipo lento y silente, pero sin tratamiento lleva indefectiblemente a la ceguera. Gonioscopicamente se caracteriza por la presencia de un seno camerular abierto (donde se ven todos los elementos normales) y sin particularidades especiales.

Glaucoma primario de ángulo estrecho

Este glaucoma representa un pequeño porcentaje de todos los glaucomas, y a diferencia del primario de ángulo abierto, se caracteriza por el cierre agudo del seno camerular, lo cual genera un abrupto aumento de la PIO a valores muy elevados (60 o más milímetros de mercurio), que puede provocar dolor, cefaleas, vómitos y visión borrosa o casi nula. Estos ataques de glaucoma agudo representan verdaderas urgencias oftalmológicas y deben ser tratados a la brevedad posible. En la mayoría de los casos, la realización de una iridotomía con Yag Láser puede solucionar el problema, siendo lo ideal no esperar a tener una crisis para tratarla, sino hacer una prevención de la crisis con un diagnostico precoz del riesgo de desarrollarla y realización oportuna de una iridectomia profiláctica de ambos ojos.

Glaucoma crónico de ángulo estrecho : suele producirse cuando el seno camerular estuvo cerrado o casi cerrado por mucho tiempo. El bloqueo entre el iris y el trabeculado ya no es funcional sino orgánico. Este tipo de glaucoma en general se resuelve en forma quirúrgica, pues no responde a la iridotomía con Yag Laser.

Glaucomas secundarios

Los glaucomas pueden ser secundarios a muchas otras patologías. Los más frecuentes son los glaucomas traumáticos (secundarios a trauma ocular), los glaucomas cortisónicos (secundarios a la administración de glucocorticoides), los glaucomas secundarios a pseudoexfoliación capsular (se producirían por un bloqueo de la rejilla de salida, por parte del depósito de un material de pseudoexfoliación). También pueden ser secundarios a inflamaciones oculares como lo son las uveitis, enfermedades sistémicas, a tumores intraoculares, obstrucciones venosas extraoculares, etc….

Otra causa de glaucomas secundarios son las relacionadas a alteraciones del cristalino: por ruptura del mismo y liberación de sustancias se pueden producir el Glaucoma Facoliticio y el Glaucoma Facoanafiláctico. Por la posición de cristalino, se puede producir un Glaucoma Facotópico. Y por el grosor del cristalino, se puede producir un Glaucoma Agudo por bloqueo pupilar.

Otras causas están dadas por la formación de sinequias anteriores periféricas, sinequias posteriores centrales, oclusiones venosas en el segmento posterior o presencia de retinopatía diabética proliferativa (glaucoma neovascular).

Glaucomas congénitos primarios

Estos glaucomas suelen producirse en el séptimo mes de vida intrauterina y expresarse en los primeros días a primeros meses de vida. Los signos son el aumento de la PIO, el aumento del largo axial, y la presencia de restos patológicos en el seno camerular. Los síntomas más visibles son la epífora (lagrimeo), la fotofobia (intolerancia a la luz), aumento del número y largo de las pestañas, ojos de aspecto grande o saltón, y pérdida de la fijación. Es dominio y responsabilidad del médico pediatra y del oftalmopediatra el reconocimiento precoz de los signos de la sintomatología de la enfermedad. Sobre todo porque el éxito terapéutico en esta enfermedad está directamente relacionado al diagnóstico y tratamiento precoces.

El tratamiento es siempre de carácter quirúrgico y debe realizarse a la brevedad posible, luego del estudio bajo anestesia general del paciente. Las cirugías actuales más indicadas en estos glaucomas son la trabeculectomía y la trabeculotomía, mientras que no ha de realizarse mas la goniotomía, y las válvulas deben dejarse siempre para segundas y/o posteriores reintervenciones, cuando éstas sean necesarias.

Glaucomas congénitos asociados

Estos mismos glaucomas, pueden estar asociados a síndromes oculares y/o sistémicos: Síndrome de Sturge Webber, Síndrome de Axenfel-Rieguer, Síndrome de Peters, Síndrome de Clipper Trenaneau, Síndrome de Stickler, anomalías del metabolismo, etc.…

Glaucomas congénitos tardíos

Son glaucomas que también son gestados en la vida intrauterina pero que se manifiestan mas tarde en la vida adolescente o adulta joven, por lo cual también fueron denominados infantojuveniles. Sin embargo preferimos denominarlos congénitos tardíos, ya que se deben clasificar según el momento en que se producen y no según el momento en que se manifiestan.

Estos glaucomas suelen comenzar alrededor de los 30 años, y con el tiempo suelen descompensarse, por que su resolución termina siendo en general quirúrgica. Uno de ellos es el glaucoma pigmentario, que se caracteriza por la presencia de restos mesodérmicos patológicos, que cubren el seno, y por la pigmentación del Schlemm y la línea de Schwalbe.

Con frecuencia, la visión periférica (lateral) se afecta primero, por lo que inicialmente el cambio de su visión suele ser pequeño y usted no lo nota. Con el tiempo, su visión central también se empezará a perder. En sus primeras etapas, el glaucoma de ángulo abierto no presenta síntomas obvios. A medida que la enfermedad progresa produce más daño, se desarrollan puntos ciegos en la visión periférica (lateral). En la forma más común del glaucoma, la acumulación de la presión del fluido ocurre lentamente. Con frecuencia, no hay síntomas molestos o dolorosos

Exámenes de glaucoma

Su oftalmólogo le hará los siguientes exámenes durante una evaluación exhaustiva de glaucoma:

  • Medición de la presión del ojo (tonometría)
  • Inspección del ángulo de drenaje del ojo (gonioscopía)
  • Inspección del nervio óptico (oftalmoscopia, tomografía OCT del nervio óptico)
  • Prueba de visión lateral o periférica (prueba de campo visual)
  • Medición del grosor de la córnea (paquimetría)

Tratamientos

La pérdida de visión causada por el glaucoma es irreversible, pero si se detecta a tiempo y se sigue un tratamiento con cuidado y constancia, se puede conservar la visión.

El tratamiento de glaucoma depende del tipo específico de glaucoma, su gravedad y respuesta al tratamiento

Medicamentos para el glaucoma

Gotas medicinales son la forma más común para tratar el glaucoma. Estos medicamentos reducen la presión del ojo. El colirio debe aplicarse todos los días.

Cirugía láser

Las cirugías láser han adquirido importancia en el tratamiento de diferentes problemas y enfermedades oculares. Existen diversos tipos de cirugía láser que se utilizan para tratar el glaucoma.

Trabeculoplastia selectiva con láser (slt)

Para el tratamiento del glaucoma primario de ángulo abierto (GPAA). El  SLT puede representar el tratamiento de inicio de la enfermedad o una alternativa para quienes no han recibido un tratamiento satisfactorio con gotas o presentan efectos adversos a las mismas .

Iridotomía periférica con láser (IPL)

Para el tratamiento del glaucoma de ángulo cerrado. La IPL hace un pequeño orificio en el iris para permitir que la apertura angular y mejorar el drenaje del humor acuoso

Cirugía convencional de glaucoma (trabeculectomia y dispositivos filtrantes valvulados)

Cuando la cirugía láser o el tratamiento con gotas no logran disminuir la presión ocular de manera satisfactoria, o la presión comienza a elevarse nuevamente, es posible que el médico recomiende una cirugía convencional.

Comprende la generación de un orificio de drenaje mediante el uso de un instrumento quirúrgico. Esta nueva abertura permite que el líquido intraocular eluda los canales de drenaje obstruidos y fluya por este nuevo canal artificial de drenaje.
De ser necesario, la cirugía de glaucoma puede realizarse muchas veces sin riesgos considerables

 

Para más información contáctese con su oftalmólogo

Dra. Laura Benitez Collante

Dr. Federico Ribola

Dra. Lorena Valle