Patologías oftalmológicas y tratamientos para pacientes con Síndrome de Down

En el marco del Día del Síndrome de Down, que se conmemora a nivel mundial el 21 de marzo, el Departamento de Córnea de Instituto Zaldivar realizó un informe en torno las patologías más frecuentes que aparecen en estos pacientes así como sus respectivos tratamientos. Los controles tempranos, aseguran, son la clave para diagnosticarlas a tiempo.

01 de January 1970 - por ComunADV

El 21 de marzo se conmemora el Día del Síndrome de Down a nivel mundial. La fecha, elegida por la Asamblea General de las Naciones Unidas, hace referencia a la trisomía 21, condición genética de las personas con este síndrome, y que tiene efectos en el estilo de aprendizaje, rasgos físicos o en la salud.

Este día, fundamentalmente, es importante para dar a conocer las necesidades de las personas que nacen con el síndrome, ya que la mayoría tiende a presentar condiciones asociadas como cardiopatías, problemas de lenguaje, discapacidad intelectual, entre otras.

En el marco de las acciones que se realizan para lograr la inclusión de las personas con síndrome de Down desde la infancia, el Departamento de Córnea de Instituto Zaldivar realizó un informe sobra cuáles son las patologías oftalmológicas más frecuentes que aparecen en estos pacientes.

A los efectos prácticos, estas se clasifican en tres grandes grupos: defectos refractivos, trastornos de la motilidad ocular, catarata; y un cuarto grupo, más heterogéneo y menos difundido pero igual de importante, que incluye patologías menos prevalentes.

Es importante destacar que el síndrome de Down per se no es un motivo de pérdida de agudeza visual; sin embargo, se deben identificar las posibles causas que la producen. Del mismo modo, un valor reducido de dicha agudeza visual no significa necesariamente la presencia de una patología, ya que la falta de colaboración, el déficit de atención y las dificultades de comprensión o expresión de estos pacientes suelen reducir artificialmente el resultado.

Estas son las patologías oftamológicas más frecuentes:

Defectos refractivos: las ametropías incluyen miopía, hipermetropía y astigmatismo. En la mayoría de los casos la solución es corregir el defecto refractivo con gafas, siguiendo las mismas pautas que para la población general. Aunque no es lo habitual, en algunas personas también puede aplicarse la adaptación de una lente de contacto. Excepcionalmente, cuando resulta imposible la corrección con gafas, puede estar indicada alguna alternativa de cirugía refractiva, en cualquiera de sus modalidades.

 

Trastornos de la motilidad ocular: dentro de los trastornos de la motilidad ocular cabe destacar el estrabismo y el nistagmus. Hasta un 15% presentan alguna forma de nistagmo. En los niños con síndrome de Down es fundamental diagnosticarlo porque en muchas ocasiones ocasiona una mala agudeza visual, frecuentemente bilateral.

Cataratas: las cataratas en personas con síndrome de Down presentan características diferentes según la edad a la que aparecen. Aunque la prevalencia es bastante elevada (hasta un 86% según algunos autores) solo un pequeño porcentaje de casos requieren intervención quirúrgica.

Otras patalogías: dentro de este grupo se destacan las blefaritis, que se manifiestan por un enrojecimiento crónico del borde libre palpebral y por una descamación entre las pestañas, con episodios de mayor y menor actividad. Su tratamiento incluye una adecuada higiene palpebral y pomadas antibióticas y antiinflamatorias;  

También es frecuente hallar pacientes con queratocono –córnea en forma de cono-, que se produce por una debilidad en el colágeno corneal, que a su vez genera un adelgazamiento progresivo de la córnea. Esta patología se da en cuatro 4 estadios y es tratable desde etapas iniciales, para evitar la progresión con medicación. A medida que va avanzando se pueden incorporar técnicas quirúrgicas para frenar su progresión. Si bien las formas clínicas también son bastante frecuentes, la prevalencia de las formas subclínicas es muy elevada en el síndrome: en general se manifiestan por un astigmatismo elevado o por una disminución de la agudeza visual corregida. Suelen ir asociadas a trastornos de superficie ocular, blefaritis y por la necesidad frecuente de frotar sus ojos, situación que predispone el empeoramiento de la patología. Cuando se dan diagnósticos tardíos, los pacientes llegan a la consulta con un estadio avanzado; en estos casos puede ser necesario tratamiento quirúrgico mediante queratoplastia. De cualquier manera, resulta imprescindible su diagnóstico precoz ya que implica un importante compromiso visual y su tratamiento quirúrgico es eficaz en la mayoría de los casos para frenar la progresión de la enfermedad.

Revisiones oftalmológicas aconsejadas

La primera visita al oftalmólogo se debe realizar durante los tres primeros meses de vida, sobre todo para descartar la presencia de una catarata congénita, que en la mayoría de las ocasiones requiere una actuación inmediata.

Si los padres no aprecian ningún otro problema oftalmológico, la siguiente visita se debe realizar a los 2 años y medio. A partir de entonces se recomienda una revisión anual durante toda la vida. En las revisiones pediátricas se debe poner especial atención a la agudeza visual, la presencia de catarata, la motilidad ocular extrínseca y los defectos refractivos.

A partir de los 11, en la adolescencia y en los adultos, además de la exploración de la agudeza visual, debe realizarse una biomicroscopía completa, en busca de patología palpebral, corneal o cristaliniana y realización de estudios especializados de la córnea (topografía y tomografía corneal).

Entre las personas con síndrome de Down pueden darse diferentes grados de colaboración, por ello se recomienda realizar una visita anual mínima para que el niño se mantenga familiarizado con su médico y los equipos oftalmológicos.

Fuente: Departamento de Córnea de Instituto Zaldivar