¿Mito o realidad? Despejando dudas sobre la presbicia.

¿Es realmente una enfermedad que nos afecta a todos? ¿Hay forma de prevenirla o combatirla?En esta nota, un especialista de Instituto Zaldivar nos ayuda a desterrar todas las dudas.

En la jerga popular, la presbicia suele ser conocida como “vista cansada”, dada la dificultad que surge al leer o tratar de enfocar objetos cercanos. Sin embargo, denominar así a esta condición es erróneo, pues su origen no responde a una fatiga ocular, sino a la pérdida de elasticidad del cristalino. Además de esta concepción equivocada, hay muchas otras circulando en la sociedad. Es por ello que proponemos refutar y desmitificar creencias relacionadas con esta condición.

Verdadero o falso

La presbicia es una enfermedad.
Falso: la Organización Mundial de la Salud (OMS) la considera un trastorno ocular perteneciente al grupo de errores de refracción, junto con la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. De acuerdo con dicho organismo, la presbicia “tiene como consecuencia la dificultad para leer o enfocar bien a un brazo de distancia”.

La mayoría de las personas tienen presbicia.
Verdadero: según la OMS, este trastorno ocular afecta a casi toda la población mundial. Ello se debe a que se trata de un proceso que reduce naturalmente la agudeza visual cercana.

La presbicia está asociada al envejecimiento.
Verdadero: esta condición comienza a aparecer a 40 años y se profundiza de modo gradual durante 10 o 12 años. Transcurrido este periodo de deterioro, se estabiliza. Todo esto se produce porque, al envejecer, el lente interno del ojo (cristalino) se vuelve menos flexible y se resiste a cambiar de forma. Como consecuencia de ello, disminuye la habilidad para ver de cerca.

La presbicia es hereditaria.
Falso: este trastorno no es hereditario sino propio del ser humano después de los 40 años.

La presbicia se puede prevenir.
Falso: al igual que los demás errores de refracción, no puede prevenirse. Esto se debe a que esta condición se presenta de manera natural en las personas.

La presbicia tiene cura.
Falso: se asocia a causas fisiológicas, no patológicas, por lo que las dificultades de acomodación del cristalino son irreversibles. No obstante, este trastorno puede corregirse con anteojos de lectura. También puede tratarse con cirugía refractiva gracias al uso de lentes intraoculares que ofrece el Instituto Zaldivar. 

Las aclaraciones desarrolladas anteriormente abordan solo algunas de las aristas de la presbicia. Por eso, te invitamos a consultar con nuestros especialistas para despejar cualquier duda que pueda surgirte en torno a esta patología.

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